Calle Mayor nº 5 – Calle Santa Cecilia

Ma.5 Mayor

Estilo artístico principal: Clasicista
Cronología: Primera mitad del siglo XIX

Inmueble situado entre medianeras, con dos fachadas contrapuestas, la principal, hacia la calle Mayor, y la trasera, hacia la calle Santa Cecilia, distinguiéndose fácilmente desde el exterior su planta baja y dos pisos, separados entre sí por una pequeña moldura horizontal. En proporción, la fachada es de tendencia vertical, más alta que ancha, observando cómo el piso superior es más bajo que los inferiores.

Desde el punto de vista constructivo, la fachada principal se compone de dos cuerpos diferenciados, con la planta baja, por un lado, y los dos niveles superiores por otro, concretando que ambos corresponden a una misma etapa constructiva, sin apreciar reformas importantes que los hayan modificado.

El cuerpo inferior arranca sobre un zócalo de piedra labrada en diferente técnica que la del resto de la pared, dónde se imita la sillería, interrumpido únicamente por el vano de la puerta, situada sobre el lateral derecho, así como por la gran ventana del costado izquierdo, repitiéndose éstos huecos en las plantas superiores, alineados verticalmente, y enmarcados todos ellos con una sencilla moldura de superficie lisa.

En el cuerpo superior destaca el acabado de enlucido y pintura, así como la simetría que guardan sus vanos con respecto al eje central que presentan los balcones, observando sobre el margen derecho de la segunda planta una ventana de reducidas dimensiones, como resultado de una apertura posterior.

El inmueble queda rematado por una moldura horizontal, bajo la que aparece una franja lineal. La fachada se enmarca lateralmente en cada planta por pilastras molduradas de superficie lisa en los niveles superiores, mientras que en el nivel inferior aparece más ancha, a imitación del sillar. El capitel de cada una de ellas se encuentra marcado en las molduras horizontales, tipo cornisa, utilizada asimismo para la separación de cada planta.

Especial atención merece la rejería presente en los balcones y en la ventana de la planta baja, que apunta, por sus elementos significativos, a un estilo eclecticista.

En conclusión, podemos destacar que la fachada sigue un corte clásico de gran sencillez, fechándola en torno a la primera mitad o mediados del siglo XIX.